Guerrilla

informació obra



Dramatúrgia:
Tanya Beyeler, Pablo Gisbert
Direcció:
Pablo Gisbert
So:
Rebecca Praga
Text:
Pablo Gisbert
Autor:
El Conde de Torrefiel, intèrprets convidats
Sinopsi:

Hi ha una multitud de persones durant un concert. Ballen, canten, beuen, suen. Cadascú arriba a la sala de concerts per motius diferents i tot i que estaran junts gaudint del concert durant un temps concret, cadascú mantindrà al seu cap una idea diferent del que ha vist durant la nit. Així, sota un mateix context, les històries privades de cadascú es barregen en un mateix llenç.

www.elcondedetorrefiel.com

Espectacle finalista a Noves Tendències al Premi de la Crítica 2017

Crítica: Guerrilla

05/12/2017

Trifulca de conceptos

per Ángel Canto

Guerrilla Teatre de Salt, 25 de Noviembre de 2017

¿Qué es lo que busca el humano más allá de pasar un buen rato en una rave? Mezclándose entre drogas, luces y gente y olvidándose de preocupaciones como el amor o la siguiente guerra mundial, queriendo dejar atrás aquellas malas experiencias y esas conversaciones filosóficas que nos hacen replantear lo idiotas que somos.

Este es uno de los temas de la obra, uno de tantos. También tenemos la lucha entre el ser humano y la naturaleza, las atrocidades cometidas en España hace no mucho (guerra civil y robo de niños sobre todo) y un difuso etcétera. Un difuso etcétera que tendremos que tragar mediante la lectura.

No tengo problema en que una obra te haga leer, pero me parece que ha desaprovechado las capacidades de un escenario pues todo el mensaje se nos transmite a través de unos textos superiores que debemos ir leyendo mientras que abajo ocurren escenas sin diálogo ni demasiada transmisión. Y no puedo aceptar que esa sea la propuesta: información directa sin ningún tipo de juego ni nada que tu cerebro deba suponer, ya te ponen la naranja pelada y a ti solo te quedan los gajos ya listos para comer. Y sé que la obra quiere dar un mensaje mayor, pero debido a que todo el resto nos presenta todo de una manera tan simple que luego a la hora de recolectar información es un examen con un salto enorme de dificultad.

Otro problema son los “personajes”, con comillas porque no sé hasta qué punto sienten o sufren. Solamente escupen el pensamiento de los directores como si fueran muñecos a merced del ventrílocuo. No ya porque no vea a estos personajes en acción y solo me llegue la información como si fuera una novela, sino que no da tiempo a que los personajes cojan forma más allá de ser esta gente que suelte cosas hiperprofundas sobre todo tipo de temas que atacan al arjé del ser humano. Al final me resultaron una excusa para hacer una especie de falsa ilusión de historia y que no fuera simplemente el narrador dando una conferencia de filosofía.

Es una obra con muchos problemas a la hora de hacer llegar su mensaje. Aunque lo haya intentado muy valientemente con unos métodos bastante originales, estos han sido bastante básicos. Pero claro, si algo tiene esta obra es mensaje.

Tienes algunos versos que a tu cerebro le va a costar masticar, otros que no vas a estar de acuerdo y otros que se te van a quedar marcadas. Es un mensaje muy atrevido y que ante todo no deja indiferente. Ataca muchas concepciones de la sociedad actual, así como las transformaciones que ejerce, ya que el fascismo es vintage y el champiñón de Hiroshima es una foto bonita. A la vez se puede criticar de ser un discurso que tiene cierto tono pedante. Y es que aunque es muy difícil hablar de estos temas evitando sonar pedante, aquí se percibe más de la cuenta.

Si saqué alguna conclusión de la obra es que merece verse. Sí es cierto que tal vez en otro formato mejoraría bastante, pero hasta que no saquen el libro o la serie poco podemos hacer más que disfrutar de  de esta escaramuza de ideas.

Ángel Canto Caballero